• Páginas

  • Archivos

  • abril 2008
    L M X J V S D
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    282930  

Mi nombre…

Me llamo Antonio, pero…

también me llamo Polionomio,

pues tengo muchos nombres.

Me llamo DNI, me llamo ID,

me llamo NRP, me llamo URL.

Me llamo… ¡ah!, ése no te lo digo:

ése es mi nombre en clave

(nombre con que me llama la voz de mi conciencia).

El nombre que más me gusta es el de Hombre,

aunque aún más hermoso suena Padre.

Hermano es armonía: ¡Hola, Hermano!

Tengo otros nombres que me gustan menos…

Para el Gobierno soy Contribuyente…

Éste a veces me llama Ciudadano;

y espera que yo entienda:

“¡Cuidado! No…” ¡y alguna prohibición!

En fin, cuantos más nombres, más fiestas onomásticas.

Aunque, a decir verdad, alguno hay

que veramente molto mi dispiace.

No me gusta ir al médico, que me llama Paciente.

Y dejé la parroquia

porque no me gustaba Feligrés.

A esos ambiciosillos que me llaman Votante

los tengo vigilados.

Y estoy luchando mucho para que…

¡no me llamen Finado!

CURSUS HONORUM

VÍCTOR BOTAS, Las rosas de Babilonia

Otros tendrán los premios. Para ellos

la suave canongía, las espaldas

donde pasar la mano, los discursos

soporíferos siempre. Otros, mira,

recorrerán tertulias de santones,

homenajes sin cuento, redacciones

de diarios importantes a la busca

de la menor reseña, de una foto,

rodeados de libros –son tan cultos…

Están luego los listos que, siguiendo

el ejemplo triunfante de algún Nobel,

llevarán a sus casas encantadas

de Mallorca o de Ibiza a los futuros

doctorandos que harán su panegírico

a cambio de un buen plato de lentejas

y de algún paseíto junto al mar.

También hay mentecatos –por ejemplo

un servidor—cuyo infinito orgullo

les impide humillarse ante otra cosa

que no sean tus ojos o la Luna.

(Trágicos dinosaurios que no aspiran

más que a dejar la huella de su paso)

Dos sonetos

JOSÉ HIERRO

I

Para Paula

Es una rubia furia desatada,

gatea, sube y baja, embiste, grita.

Caléndula que araña, uñas de pita,

torito bravo, más: una manada.

Comedora de flores desmadrada,

Vesubio en miniatura. Es la rayita

que no cesa, pimienta y dinamita,

torbellinita desencadenada.

¿La imagináis durmiendo una muñeca?

La Bubu es domadora, es carateca,

pulgón y foloxera de la viña.

¡Ay madre mía, cuando tenga dientes¡

Prepárense sus deudos y parientes

(¡Y aún creen sus padres que esto es una niña!)

Güelu

II

(LA IMPASIBLE MARÍA CON ERRES, ELES Y ESES)

Para Tacha

Una esfinge pigmea. Se diría

que no está aquí: no ve, ni oye, ni huele.

Esta no es una Marta que currele,

sino María de la fantasía.

Susurra. Hormiga china, todavía

no distingue la erre de la ele.

Posiblemente un día se rebele

su Marta agazapada en su María.

Entonces, cara y cruz por siempre unidas,

sin eses de costuras descosidas,

Martamaría cantará su dúo.

Pero mientras no ocurra tal encuentro

es un búho que mira desde dentro

de un búho que está dentro de otro búho.

El abuelo Pepe