• Páginas

  • Archivos

  • febrero 2026
    L M X J V S D
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    232425262728  

Dos de poesía

Dos libros de poesía de sendos viejos

hoy me ha traído el hombre del reparto.

Helos aquí conmigo en este cuarto

y heme a mí que me miro en sus espejos.

Paso por sus portadas mis pulpejos

y de hacerles caricias no me harto.

Los abro, los hojeo, los aparto…

Tan cerca están de mí, están tan lejos…

Trescientos ochenta años, nada menos,

separan de uno y otro el nacimiento;

mas ambos en mis manos son estrenos.

¿Diré qué libros son? Mejor no cuento

nada más; y a sus gráciles y amenos

versos me entrego dócil y contento.

No hablar de más

No hables más de lo justo y necesario.

No te importe que diga tu vecino

que eres serio como un feo asesino

y triste como un cristo en el calvario.

No hables más de lo justo y necesario.

No hables más, ni siquiera cuando el vino

te invite a sonreírle a tu destino,

más bohemio y rebelde que gregario.

Huye la voz banal, y deja escrita

la palabra medida y sopesada

que ni el público aplauso necesita

ni teme ser de todos condenada.

Ajena de si agrada o de si irrita,

te dice a ti, un hombre, casi nada.

 

Medio punto

«AMIGO» 

En ti tengo mucha fe.

Eres amigo cabal.

Contigo yo llego al

punto culminante en que

sé que soy y sé que sé.

Y por eso no comprendo

que de mí vayas huyendo

como si desconfiaras

o temieras cosas raras

de la mano que te tiendo.

 

NI DEL CALOR NI DEL FRÍO 

¿Calor en Andalucía?

No es calor cuarenta grados

si los tienes expulsados

de la fresca sala umbría

donde la orza de sangría

reina, con el queso añejo.

Yo, del calor, no me quejo.

Ni me quejaré del frío

cuando se congele el río

y hasta el vino del pellejo.

 

CONFORMARSE

Radicalmente vigente:

«Salud, dinero y amor».

Y no hay un lema mejor

para eso que la gente

busca siempre, persistente.

Aunque una cosa es buscar

y otra distinta encontrar.

Ergo, tras cada batalla,

conformarse con lo que haya;

pues sonreír es triunfar.

 

TANTO TONTO 

Y lo peor del verano,

los festejos populares;

donde se hacinan millares

de tontos, tontos del ano.

¿Eludirlos? Es en vano

el intento. Ni en tu casa,

adonde un tonto no pasa,

te libras de la invasión:

pones la televisión

y ahí están, dando la brasa.

 

ODIO 

¿Qué es el odio? Es un rencor

constantemente nutrido.

Si lo dejas preterido,

va extinguiendo su furor

(es lo mismo en el amor,

que vive en la parte buena

de la vida). Y qué pena

que alimentemos tal mal,

que es al alma tan letal

cual al cuerpo la gangrena.