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Lavadora

Después de desayuno y aseo, he puesto a trabajar a la lavadora. No se ve amenaza de lluvia, además, el tendedero tiene cubierta.

Ahora, aunque la puerta del cuarto de baño está cerrada, la oigo funcionar.

Qué comodidad, qué servicio tan magnífico nos proporciona en la vivienda la lavadora. Recuerdo aquellos tiempos, lejanos o no tan lejanos, de mi infancia: la hilera de mujeres (nunca un hombre) que se postraban de rodillas al borde de la Acequia Baja, junto a su cubo y su canasta de ropa, y con su tabla de lavar bajo los brazos, apoyada inclinada en el borde. Y detrás de ellas, la vereda por la que iban o venían animales, hombres, mozos, niños: los que se ocupaban en las faenas de la vega; en ensuciar la ropa; en ensuciarla de verdad (no como ahora, que la echamos al cubo de la ropa sucia cuando aún está realmente limpia): de sudor propio o de los animales con los que se bregaba, de tierra, de barro, de savias vegetales, de estiércol, de sangre.

La ropa que lavaban aquellas mujeres en las acequias, en los chorros, en las pozas… Lavaderos en las casas, muy pocas los tenían, sólo las más afortunadas y acaudaladas, que además disponían de moza para darles uso.

Después de lavar, claro, aquellas mujeres tenían que buscar un lugar adecuado para tender la ropa lavada hasta que estuviera seca: unas junqueras, unas zarzas, un rodal de pasto; nada de cuerdas y pinzas. Y controlarla durante el proceso, en el que estaba expuesta a percances varios.

Los libros de Historia tienden a presentar como benefactores de la Humanidad a políticos y aristócratas que en su día dominaron el cotarro, fueron líderes decimos ahora. Yo pienso que han sido mucho más benefactores los ingenieros, la gente con iniciativa y talento para resolver problemas prácticos.
Aunque también es verdad que muchos de esos inventos, si no todos, los han sabido aprovechar los hijos de puta (la división más importante que podemos hacer de los seres humanos es esa: personas honradas e hijos de puta) para sus planes dañinos o destructivos.

En fin, mi ropa (estoy solo en casa por estos días) ya pende de las cuerdas en la terraza y yo ahora voy a leer: primero algunos capítulos de mi nuevo libro, La Revolución Francesa contada para escépticos, de Juan Eslava Galán, y después el periódico. Y después tendré que salir a ventilarme un poco.

Septiembre

1
Los buenos

Los hijos de puta están
por doquier diseminados;
pero los hombres honrados
nunca, nunca dejarán
de repelerlos. El gran
combate venimos viendo
cada día, qué tremendo,
desde que éramos rapaces.
Los buenos serán capaces
vincendi pravos delendo.

2
Aquí

Aquí continúa el viento
barriendo con fuerte mano
las virutas del verano;
pero para nada siento
el feliz advenimiento
de las lluvias otoñales.
Seguirá entre nuestros males
esta hídrica escasez.
Suerte que no soy un pez,
soy bicho de pedregales.

3
Olivia Newton-John

En la radio sus canciones
han sonado mientras yo,
que de su carrera no
me sé más de un par de sones,
ejercía mis funciones
de fregón. Ya por vecina
tengo a esta diva divina.
No sé cuánto más la oiré
porque yo también me iré.
El tiempo todo lo arruina.

4
De los viejos

Es propio de los más viejos
ir perdiendo la memoria;
mas de nuestra propia historia
guardamos vivos reflejos.
El mundo nos queda lejos.
El mundo nos queda cerca
si nuestra mirada terca
lo observa con atención
y busca sacar lección
en cada vuelta de tuerca.

5
De Ramón

Explica perfectamente
hoy Juan Claudio de Ramón
el concepto de nación.
Juan Claudio es un eminente,
certero, clarividente
colaborador en prensa;
escritor que nos dispensa
inteligencia y finura.
Apúntate a su escritura,
es sencilla, clara, densa.

6
Fidelidad

Ni a colores de bandera
ni a consignas de partido:
ello puede ser el ruido
con el que el poder quisiera
convertirte en una estera
de su fulgente palacio.
Examina tú despacio
lo que tu conciencia canta,
porque ella es la voz santa
de tu conducta prefacio.

7
En la acción

Concentración en la acción.
No realices dos tareas,
felices, arduas o feas,
a la vez. La perfección
requiere dedicación
absoluta. Mas te evades
de grises actividades
con la grata compañía
de la radio, amiga pía
que evita que te degrades.

8
Aguanta

A veces una excesiva
carga debes soportar.
Aguanta, vas a gozar,
si ella no te derriba,
de una manera más viva
cuando te libres de ella.
No dejes que te haga mella
el sufrimiento presente.
Vendrá un tiempo más clemente,
volverá a brillar tu estrella.

9
Casinadie

“Mi nombre es Nadie”, Odiseo
así al cíclope engañó.
Pero en verdad, creo yo,
para salir del jaleo
e instalarse en el recreo,
ser Casinadie es lo sano:
hay que tener un hermano,
amigo, socio o amante
que te pone por delante
de su interés cotidiano.

10
El vivir

El vivir produce a veces
lesiones más que severas,
pero mientras no te mueras
con las lesiones te creces
y superas estrecheces
y lo que buscas alcanzas.
Toda parva tiene granzas,
formulaban los labriegos;
y toda vida trasiegos,
tropezones y mudanzas.

12
Tribunal de Oposiciones

Fui vocal de Tribunal,
un año, de Oposiciones.
Después me dije: te opones,
Antonio, a esta demencial
selección del personal.
Respeten la autonomía,
con la que el Íes se guía,
para cubrir las vacantes.
La proximidad da antes
lo que ahí se requería.

13
Inhumanos

Es la hora de la siesta.
Temperatura ideal
y silencio sepulcral.
Un momento que se presta
para celebrar la fiesta
de estar vivos y estar sanos.
De pronto un par de vesanos
mosquitos llegan a escena
y me aplican la condena
de sus picos inhumanos.

14
Ándalo
(A mis compas de aquel Tribunal)

Somos oxímoron puro:
fragilidad, fortaleza
se nos dan en una pieza
cuando cruzamos el muro
de la existencia. Muy duro
pero a la vez muy mollar
es el camino que andar
debemos día tras día.
Ándalo con alegría
y con dolor a la par.

15
Búscate

Si a lo largo de tu vida,
amigo, hermano mayor,
no has encontrado el favor,
el ambiente que te cuida,
y andas como en estampida
buscando lo que no hallas,
te digo: por qué no ensayas
a buscarte a ti primero.
Quizá a tu yo verdadero
lo pospones y le fallas.

17
Don y vicio

La soberbia y la ambición
son los pecados mayores,
el creerse superiores
a la común población.
Cada humano con su don
y con su vicio camina.
Si el don al vicio domina,
triunfamos como personas;
pero si al vicio te abonas,
dolor darás, darás ruina.

18
Cuando a tu gusto trabajas

Trabajar no es trabajar
cuando a tu gusto trabajas
y con alegría encajas
el tener que prolongar
el retraso en el holgar
entre amistades y bromas.
Así después, cuando asomas
al relajo diferido,
disfrutas más del descuido,
gozas más de lo que tomas.

19
1951

Muy lindas jovencitas veinteañeras
bailaban las hermosas melodías
de Ray Anthony, todas primaveras.
Mas a mí me tocó ser jeremías
y llorar como veinte plañideras
por salir de mi madre, y mis días
empezar a contar uno por uno;
y a vivir cuantos Ray, juro por Juno.

20
Las paletas

Han amanecido ya
las paletas de mi nieta;
y ya empieza a ser coqueta
y sonríe porque la
pícara sabe que está
para comérsela a besos.
A todos nos tiene presos
de su divina sonrisa;
y yo sigo de esta guisa,
abuelado hasta los huesos.

21
Mi columna

Mi columna, me barrunto,
salomónica querría
posar: la sabiduría
y el poder tendría junto
a la riqueza. Me apunto.
Columna, retuércete
hasta que parezca que
eres amortiguador;
amortíguame mejor
y en oro te pagaré.

22
Fecha

Fecha de celebración
en el entorno casero;
a mi esposa me refiero
y a este inútil grandullón
que se va encogiendo con
el peso de tantos años.
Mientras que los dos sin daños
mayores aquí sigamos,
en esta fecha brindamos
por nuestros mutuos apaños.

23
Cielo

Es de un azul esplendente
el que muestra mi ventana;
y se anuncia que mañana
de ese azul será igualmente.
Bello, sí, mas renuente
a bendecir estos pagos
con los gozosos halagos
de la lluvia. La sequía
impone su jerarquía,
que sólo produce estragos.

24
Elixir

Gozo la enorme fortuna
de no tener que acudir
a buscar un elixir
ni medicina ninguna
para vivir. Desayuna
este menda como un rey;
luego ara como un buey
y al final de la jornada
una cena bien regada
lo aguarda, como es de ley.

25
De consuelo

Cuando ando, ando mirando
adónde pongo los pies.
Cuando vas así no ves
ni grajillas en un bando
ni otro volador comando
que navegue por tu cielo.
Pero sirve de consuelo
ver las humildes hormigas,
ver las arteras ortigas
y las malvas con su velo.

26
Pedro Sánchez

Un corrupto corruptor
está gobernando España.
Un tipo de su calaña
no merece más amor
que un incesante clamor
que suene: “¡Pero Ratero,
de Zapatero heredero
y labrador de cainismo!”
Espero que su cinismo
acabe en el vertedero.

27
Este país

Este país necesita
(eso me suena a canción)
una mejor dirección.
Si se duerme y no se quita
de su cuerpo esa termita
que devorándolo está,
creo que se arruinará
por décadas unas cuantas.
Que griten nuestras gargantas:
¡Pedro Sánchez ya se va!

28
Esperando

De Amazon la llamada
al timbre estoy esperando.
Sonará, seguro, cuando
el sueño me dé posada
en la siesta malograda.
Espero que me compense,
para que yo lo dispense,
el regalo que me trae.
Si el obsequio bien me cae,
las mil y una gracias dense.

29
Zapatillas

Assefa paró y besó
sus mágicas zapatillas.
Yo a las mías de rodillas
las venero, porque no
sería sin ellas yo
un ánima semoviente.
Mas como la masa ingente
de mi cuerpo llevan ellas,
yo ando entre las estrellas
sin ningún inconveniente.

30
Una abuela con arca

Recuerdo lo que era
una higuera en mi infancia:
era de la familia,
una abuela con arca
donde guardaba joyas
que a todos nos gustaban.
Hoy, al lavar la bici,
le he quitado cien plastas
de higo machacado:
higueras que se alzan
sobre el rural camino
y sueltan su abundancia
de despreciados frutos.
La fruta a cada casa
va siempre desde el súper
o desde la cercana
frutería. Qué suerte
si aún hay niños que abrazan
y trepan por la higuera,
su abuela y la de tantas
avecicas que saben
lo que amorosa guarda.

Algo más que palabras: es la hora de actuar

ANTONIO ROBLES / SANTIAGO TRANCÓN

EL MUNDO, 20 de septiembre de 2023

Determinarse tarde al remedio del daño, es daño sin remedio. (Francisco de Quevedo)

Muchas han sido las declaraciones de antiguos dirigentes del PSOE sobre la grave situación política provocada por el propósito de llevar a cabo una amnistía exculpatoria de todos los delitos cometidos por el separatismo. No negamos la importancia de estas declaraciones, que se unen a las de numerosos responsables públicos -profesores, periodistas, juristas, economistas, escritores y profesionales diversos…- que denuncian cada día los atropellos antidemocráticos llevados a cabo por este Gobierno y sus aliados. Hemos de proseguir en esta tarea, desterrando cualquier pensamiento de derrota o pesimismo, recuperando el valor de la verdad y el respeto a la coherencia, sin miedos y falsas lealtades al rebaño, para que nadie pueda decir que no fue advertido a tiempo.

Quien siga, dentro y fuera del PSOE, mirando para otro lado, apoyando el proyecto de demoler nuestra democracia, que no pueda refugiarse en la ignorancia y asuma su responsabilidad. Empezando por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que de forma clara se opone a la incoherencia del Gobierno con la amnistía:

«Desde el presidente del Gobierno hasta el Gobierno en pleno, todos los ministros se han hartado de decir que no cabía en la Constitución, y era la contestación que se le daba permanentemente a ERC. Por tanto, que lo que no cabía en la Constitución [hace dos meses] quepa de un día para otro, esto, de entrada, como comprenderán, es enormemente grave».

Nada hace el presidente manchego, sin embargo, para salvar su propia coherencia. Si, como ha repetido, Puigdemont «tiene el mando a distancia del país», él tiene ocho diputados en el propio hemiciclo para inutilizarlo. Por coherencia, debería hacer lo imposible para convencer a esos ocho diputados del PSOE de Castilla-La Mancha para que votaran en consecuencia. Con siete hombres justos (a él le sobra uno)podría abortar el cambalache.

Esa coherencia exigible a García-Page es también exigible a otros, como al propio Felipe González. Dice que le costó votar al PSOE el 23-J por no estar de acuerdo con la eliminación de la secesión y la rebaja de los delitos de malversación. Ha de admitir que su voto reforzó al Pedro Sánchez de los indultos, que está dispuesto ahora a legitimar el golpe institucional de 2017.

Ante tantas palabras, decimos, ha llegado el tiempo de la coherencia, la responsabilidad y la acción. En tiempos convulsos donde la falta de ejemplaridad y respeto a la ley es manifiesta, es preciso asumir la necesidad de actuar con determinación para defender la patria común, cimentada sobre el pacto de paz, olvido y perdón del 78, hoy en peligro. ¿Por qué?

Nunca después del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el Estado social y democrático de Derecho estuvo en mayor peligro. Si el Gobierno de Pedro Sánchez impone la amnistía, se extinguirán todos los delitos de quienes llevaron a cabo el golpe de 2017 contra la democracia española y su integridad territorial. Y quedarán libres para volver a repetirlo, sin ningún impedimento legal, mientras el Estado que la concede pasa a reconocerse como opresor. El mazazo alcanzará su cuota de mayor miseria moral cuando amplíen la amnistía a los presos de ETA con y sin delitos de sangre.

Legitimados en sus fechorías, el derecho a la autodeterminación ya no encontrará ningún obstáculo constitucional. Con una consulta no vinculante, volverán a encender la mecha de la discordia en Cataluña para imponer un Estado plurinacional. Para entonces, la política habrá quedado secuestrada por las nuevas exigencias nacionalistas. Lejos de desinflamar al nacionalismo catalán, el sanchismo habrá logrado incendiar a toda España.

Habríamos de enfrentarnos entonces no al procés de Cataluña, sino al proceso antinacional impulsado por el propio Gobierno español. El primer paso simbólico ya está en marcha al convertir el Congreso en una torre de Babel. Quienes sigan creyendo en la letanía victimista de las lenguas minoritarias deberían saber que para los nacionalistas no son un instrumento de comunicación, sino de identidad. Con su utilización en el Congreso no se ganará en entendimiento; sólo servirá para marcar territorio. Reflexionen. Los mismos que han exigido esa diversidad lingüística en el Congreso prohiben en las escuelas de Cataluña estudiar en español.

Parar ese proceso de desintegración nacional sólo con palabras ya no es posible, cuando el líder que debería impedirlo está empecinado en pactar con el mismo diablo para seguir en el poder. No es ya una cuestión circunstancial: Pedro Sánchez ha asumido la doctrina de Pablo Iglesias para impedir la alternancia en el poder («La derecha no gobernará en España porque nunca sumará mayoría en el Congreso para hacerlo», dijo en 2020, aún como vicepresidente). Sánchez ha convertido al PSOE en un partido populista cuya mayoría electoral no espera alcanzar en unas elecciones, sino encamándose con el comunismo de Sumar, con el integrismo independentista de EH Bildu y con el etnicismo supremacista de la derecha más reaccionaria del nacionalismo catalán y vasco, el PNV y Junts. A cualquier precio. El PSOE de la Transición ha muerto.

Ante esta realidad, sobran las palabras y se impone la acción. ¿Cómo impedir que un líder sin escrúpulos pueda llevar a cabo su felonía? Impidiendo que pueda lograr una mayoría matemática. No queda otra. Con un 5% electoral arrancado al PSOE y a la abstención por una plataforma electoral, Sánchez no podría alcanzar esa mayoría antiespañola. Tal plataforma electoral la debería encabezar, apadrinar, impulsar o apoyar sin titubeos la plana mayor de líderes socialistas que se han opuesto públicamente a este PSOE desnaturalizado. Y sumarse a ella cuantas iniciativas tengan los mismos fines. No sólo por una cuestión moral, sino por una necesidad histórica de salvar el pacto del 78, la Constitución que lo posibilitó y la nación histórica que quieren derribar sus enemigos. Porque antes que de izquierdas o de derechas, somos ciudadanos demócratas.

Esa plataforma electoral sería puramente instrumental para forzar, entre otros fines, un pacto de Estado entre los partidos constitucionalistas por un período limitado, impedir el control del Parlamento por parte de las minorías nacionalistas y poner las bases constitucionales y electorales que aseguren la igualdad de todos los españoles.

Una reforma electoral con doble vuelta acabaría de raíz con ello. Los dos partidos mayoritarios que se enfrentasen en la segunda vuelta habrían de pactar con el resto de partidos las condiciones de sus pactos, pero serían los electores los que tendrían en su mano aprobar su conveniencia. No como ahora, cuando un partido que jamás prometió la amnistía antes o durante las elecciones sino todo lo contrario, pretende imponerla, sin temer que el electorado le pase cuentas, y presionado por partidos cuya representación electoral es nimia. El cordón umbilical que podría alumbrar tal plataforma por la dignidad y la democracia bien podría ser el Colectivo Fernando de los Ríos.

Encabezamos nuestra propuesta con una sentencia de Francisco de Quevedo: «Determinarse tarde al remedio del daño es daño sin remedio». Si el daño realmente es temible, personajes como Felipe González y Alfonso Guerra no deberían dudar en poner su capital político al servicio de una regeneración socialista secuestrada por un caudillo impostor. Dos insignes líderes del mejor PSOE de la historia, Joaquín Leguina y Nicolás Redondo, han sido eliminados como vulgares traidores, y satanizados como carcamales el resto. En el caso de Nicolás Redondo, con un agravante, no sólo por su historia familiar, sino por haber defendido con su vida en el País Vasco, por dignidad y compromiso, la democracia que nos protegía a todos. Nadie debería anteponer sus intereses particulares a su dignidad y su responsabilidad. Si realmente vamos hacia el precipicio, bien vale darlo todo antes de que sea demasiado tarde.

No proponemos otra cosa que ser coherentes y tomar en serio afirmaciones como estas:

«Hay muchos españoles que, como yo, también sienten una enorme orfandad de representación política». (Felipe González).

«Yo no me resigno, no lo voy a soportar, me rebelo» (Alfonso Guerra).

«La amnistía sería el hundimiento del sistema constitucional» (Juan José Laborda).

«Hay que ser conscientes de la tragedia y la gravedad de lo que está pasando» (Francisco Vázquez).

«Lo más grave de lo ocurrido en los últimos 40 años. Una traición al Partido Socialista, a España y a la izquierda» (Tomás Gómez).

«Hay que mantener la propia dignidad»; se va a «dinamitar el sistema del 78» (Nicolás Redondo).

Antonio Robles es profesor de Filosofía y autor de Extranjeros en su país (1992) y Santiago Trancón es profesor y autor del Manifiesto de los 2.300 (1981)